Notas:

23.2.16

VALIENTES

Cuando Tejero se plantó en el congreso de los diputados brazo en alto, pistola en mano y oímos aquello de

"todo el mundo al suelo"

socialistas, comunistas, peperos y separatistas pusieron tierra por medio y escaparon, como ratas en naufragio, a Francia y Portugal. Muchos abandonaron ipso facto antes de que Tejero bajara el brazo, no sólo su condición de "demócratas de toda la vida", sino también a sus familias, hijos, esposas,  maridos y trabajos, y en vez de quedarse aquí dando la cara y la vida si fuese necesario, huyeron despavoridos.  Muchos de estos valientes que hoy dan lecciones de democracia e imparten moralina antifranquista barata, les faltó tiempo para  esconder documentos de sus partidos en establos, bajo el estiercol, mientras otros se hacían a la mar en lo primero que flotaba para deshacerse de papeles que consideraban comprometedores y arrojarlos en alta mar. También estaban quienes se pusieron la mochila a la espalda para "echarse al monte". Al monte en Francia o Suiza.

Decían las direcciones de los partidos respectivos que tenían que desaparecer, escapar, abandonar, escabullirse, desertar,  volar, fugarse, largarse, marcharse, irse, evaporarse, pirarse, retirarse, apartarse, ausentarse, deslizarse y zafarse, porque muertos no valían para nada. Ni muertos ni vivos, digo yo. 

Mientras estos héroes huían, cuatro pelagatos poniamos la cara, en la calle, ante el ejército y la policía para que nos la partieran.

Y en esas estamos hoy, los mismos "valientes defendiendo España". Pena de no haberlo sabido antes.