Notas:

27.4.16

CIUDADANOS

Nos han transformado de la condición de personas a la condición de rebaño, es decir de ciudadanos. Se trata de hacer bulto, número, estadística, de despersonalizarnos, para después hacer contabilidad, y ponernos un número y una etiqueta, pues por encima de la persona está la manada. Lo importante no es la persona sino el interés de la mayoría reducido a las cuatro paredes del establo. Se crean los derechos humanos, no los derechos de las personas. No existe un organismo internacional que atienda a las personas y sus intereses y derechos pues éstos se esfuman con los de la "mayoría", en el interés general, dicen. Se implanta el corral y el redil frente al individualismo, se fomenta la igualdad de todos frente a la libertad de cada persona, al fin y a la postre solamente somos un número, un voto, un consumidor, un contribuyente, carnaza de la que dispone el estado para poder exprimirnos y después tirarnos. No contamos como individuos, solo como grupo.
Se extiende la idea de que la reivindicación de la persona y sus valores, de lo individual, es propio de gente egoista que carece de sentido de la "ciudadanía y de la convivencia". De los 500 partidos políticos que en estos momentos debe haber en España, todos utilizan el mismo lenguaje barriobajero y soez cuando se refieren a nosotros, las personas..., y nos califican de "ciudadanos",  lo cual es lógico si tenemos en cuenta que lo único que les interesa de nuestra personalidad es el voto, no si somos mejores o peores personas, ni nuestras circunstancias vitales. El grado de estupidez y adoctrinamiento socialdemócrata es de tal envergadura que han llegado a crear un partido con el nombre de "ciudadanos" y muchos lo aceptan y lo votan de buen grado sin rechistar. Aquí de lo que se trata es de castrar e impedir nuestra individualidad como personas de privarnos de nuestra propia voluntad, esa voluntad de la que San Agustin decía que no era voluntad si no es libre.