Notas:

17.8.16

EN FAVOR DE OTEGUI

Otegui, no Otegi, si escribimos en español común o castellano, que es además la ortografía tradicional del vascuence. Pues bien, leemos y oímos una multitud de críticas a Otegui por presentarse a lendacari. El “hombre de paz” es un etarra muy orgulloso de serlo y hoy en la rama política de la ETA. Pero el nivel del análisis político en España es tan bajo que nadie o casi nadie ha señalado que si puede hacerlo o intentarlo es porque previamente  el PSOE rescató a la ETA del abismo al que le empujaba la política de Aznar. 

Zapatero premió los asesinatos etarras con legalidad, dinero público, excarcelaciones, proyección internacional y otras ventajas que ignoramos, pues los chanchullos entre el gobierno corrupto de ZP y los terroristas fueron ocultados a la opinión pública, como corresponde a una democracia bananera.  Política seguida a continuación, punto por punto,  por el PP de Rajoy. Se suele olvidar también que PSOE y ETA comparten hasta un 80% de ideología. Y que el PP simplemente carece de ideología. El gran pecado de la colaboración con la ETA viene directamente de la Gran Patraña en la que el país vive sobre su propia historia reciente.


Los chanchullos, pues no tienen otro nombre, de los ZPs con los Oteguis han sido la mayor colaboración con banda armada que registra la historia de la ETA, después de la que le facilitaron  los gobiernos de Francia durante largos años. Se trata de un golpe feroz al estado de derecho, una patada brutal a la democracia y a la integridad de España. Al parecer, nadie o casi nadie se ha dado cuenta de estos “detalles”, señal de que la democracia española está realmente muy enferma. Es una democracia zapateril, pues ninguno de los cuatro partidos cuestiona ninguna de las siniestras iniciativas del Zapo; al contrario, las dan por inamovibles y parten de ellas, unos para ir más lejos, otros no tanto. El “hombre de paz” ha agradecido la comprensión de ZP, no así la de Rajoy. Se ve que es bastante maleducado.

En la “democracia” zapateril que soportamos, la postura desafiante de Otegui es perfectamente legítima. Sabe muy bien que la ley, empezando por la Constitución, es en Banania  un asunto de poca monta, que los diversos y corruptos gobiernos saben utilizar según convenga. Otegui aprovecha las circunstancias y es lógico, mientras la gente le mira a él y no a los principales autores del desastre. Es increíble la ceguera con la que se está avanzando hacia la putrefacción de la democracia y de la propia nación española.