Notas:

21.7.08

EMBUSTEROS, CÍNICOS, FARSANTES

Y me quedo corto calificando así a los jueces, fiscales y demás tecnócratas y burócratas de la mal llamada administración de justicia. Ni es administración ni se administra justicia alguna. Todo es una puñetera y asquerosa farsa, un lavado de cara, un querer y no querer, una forma como otra cualquiera de retorcer las cosas para no llamarle al pan, pan y al vino, vino, en definitiva, un teatro, en el que jueces y políticos están del mismo lado contra las víctimas. Entre ambos se reparten este siniestro y tenebroso juego y todo queda supeditado a la reinserción del delincuente, a su bienestar, a sus derechos, a una interpretación así o asá de las leyes o que si el código penal dice o deja de decir esto o aquello.

La condena a 58 años de esta escoria, este deshecho humano llamado Nanysex (por cierto, un nombre muy apropiado para un hijo puta) por once delitos sexuales a cinco menores, produce auténtico terror social, escalofrío, pánico. La vida de cinco inocentes, de cinco criaturas indefensas, de cinco pobres niños solamente se merece, según un juez, una pena de 58 años, lo que hablando claro significa que dentro de 2 ó 3 años, cuando todo ya este olvidado y nadie hable más de sus fechorias, este criminal saldrá a la calle a continuar sesgando la vida de cualquier niño con el que se cruce. Esta es la administración de justicia que tenemos en España, que se olvida de las víctimas y protege a los delincuentes, terroristas, degenerados sexuales, y demás ratas de alcantarilla. Dicen que lo han condenado a 58 años pero daría igual si la condena fuese de 5.800. Todo es una pantomima, un cachondeo, un sensacionalismo de cara a la opinión pública y sobre todo, de cara a los medios de comunicación. Este malnacido saldrá a la calle dentro de nada, pero ¿y el daño psicológico que quedará durante toda su vida en la mente de estos cinco niños, cómo y quién lo reparará?

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