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29.8.18

HABLAR, CALLAR Y COMER


Concurrieron a un convite, que hacía un amigo a muchos amigos, Solón y Periandro, dos hombres de muy venerado entendimiento. Empezóse la comida y hablaban todos; solamente Solón era el que callaba. Reparó Periandro, que era opuesto suyo, en aquel silencio y díjole en voz recatada al que estaba a su lado: "Solón calla de entendido o de bobo." Oyólo Solón y dijo, también en voz baja, volviendo un poco el rostro hacia ellos: "Los bobos no callan en los convites." Celébralo y admíralo Juan Estobeo.
DISCURSO
Los convites los inventó la amistad o para empezarse o para rehacerse. En ellos el cariño o se engendra o se alivia. En un banquete llama la amistad a la naturaleza humana a recrearla y entretenerla. Lo menos a que convida es al gusto de los manjares: éste no sirve sino de señuelo. Lo grande a que convoca es al dulcísimo sabor que hallan los hombres en el concurso de los amigos. Aquí van a divertirse los unos a los otros. El alterno decir y el alterno escuchar hace en todos un deleite continuado.
Irse a callar a un convite es una de las mayores frialdades que puede hacer un hombre, porque no sólo priva a los otros del gusto de verse ayudados en la conversación sino que los desanima para que lo digan, porque el que calla parece que se enfada de que los otros hablen y allí se teme mucho el enfadarse unos a otros. Dejar caer la cara sobre el trinchero y no servirse de la boca más que para comer es hacer un remedo muy parecido de una bestia en un pesebre. En los convites hay un plato que, con ningún dinero, lo puede hacer nadie en su casa estando solo, que es el gusto de la bulla festiva. Quien no come de este plato, coma en su casa. Una de las cosas que más nos diferencian de los brutos es convidarnos unos a otros. Los animales sin discurso, en cogiendo la presa, buscan el rincón. Coger un hombre el plato y meterse con él en su silencio es salirse del convite y desmentirse de hombre.
Si la gula es mala, el hablar en los convites es bueno. Que la gula es mala no tiene duda. Luego tampoco la tendrá que es bueno hablar en los convites, pues es contra la gula. Comer y hablar a un mismo tiempo no hay quien lo haga. Oír y comer a un tiempo mismo, lo hace cualquiera. Los que oyen y comen en un convite acaban primero aquella parte que les ha tocado de la vianda que está servida. En viendo que están algunos parados, introducen otro manjar los ministros; entonces les es preciso a los que hablan dejar casi entero el plato que tenían por hacerle lugar al que entra de nuevo: con que el que habla en un convite no sólo está más festivo sino más templado. Al que yo viere en un banquete no hablar y comer, le tendré por glotón; al que viere que ni come ni habla, le tendré por insensato. Yo confieso que se ha reñido más veces por hablar que por callar; pero también conozco que se han empezado más amistades hablando que callando. Muchas veces ha habido disgustos en los convites y muchas, también, han empezado a ser amigos en ellos los que no se conocían. Si el hablar tiene un riesgo, el callar tiene otro. Ninguna cosa hay tan cabal que no tenga alguna parte mala. El silencio, por la mayor parte, es bueno y es malo en alguna parte. La prudencia es quien la perfecciona. El hombre cuerdo ha de ser callado, pero no ha de ser mudo. La lengua es bien que se guarde, pero no que se ate. La moderación en el hablar tiene virtud de silencio. Nada hace superfluo la naturaleza. Si fuera bueno callar siempre, no le hubiera dado al hombre facultad de articular palabras. Vigor tiene de espada la lengua. No siempre la espada ofende. Buena es cuando defiende. No es mala cuando adorna. La lengua cuando ofende es perversa, cuando defiende es precisa y cuando deleita es gala. Culpable está dondequiera el que habla injurias, loable el que habla razones, amable el que dice donaires. A descansar de racionales van los hombres a los convites. Allí es discreción decir boberías blandas; prudencia es allí no tener prudencia. En la lengua está el sentido del gusto. Trampa es conocida en los banquetes recibir el agasajo por la lengua y negar en la lengua el agasajo. Por la lengua se recibe el sabor de los manjares; justo será que la lengua dé a los oídos el gusto de las palabras. Quien se queda con lo que debe siempre comete culpa. Culpa cometerá la lengua que no paga el gusto que debe. En la lengua está el sentido del gusto, pero no en toda la lengua; en un nervio que hay en medio della escondido se limita. En la lengua está la facultad de formar palabras, pero no en la lengua toda; el extremo anterior es el que las articula. En los convites ni ha de ser todo hablar ni todo comer, pero se ha de comer y se ha de hablar, pues ni es toda la lengua para hablar ni toda para comer.


Juan de Zabaleta. De Errores celebrados, 1653

3.9.15

LA SOPA DE PIEDRAS

No auiendo que comer en vna venta, vn passagero se dexó dezir, que él haría vn guisado de piedras; dixo la Ventera, que se holgaría mucho de saber tal curiosidad: pidió él vnas piedras, y lauólas, luego pidió azeyte para freírlas, diéronsele. Luego pidió cebollas, ajos, cominos, especias, y vnos hueuos, con su sal, y pimienta, y hizo vn guisado, que, arrojando las piedras, se le comió.

Maxime Chevalier. Cuentos folklóricos

7.5.15

EL TESTAMENTO DEL CERDO

De autor anónimo, escrito hacia el año 350 d.C. La parodia alude a las últimas disposiciones del cerdo que va a ser sacrificado donando sus bienes a sus parientes y partes de su cuerpo a otros destinatarios.

12.3.14

LA CARESTÍA DE LA VIDA

Nunca las magdalenas han estado tan caras como hoy. Veintinueve millones de euros por una magdalena, Dios mio ¿a dónde vamos ir a parar?


8.3.14

VIVAN LAS FALLAS, VIVA LA HORCHATA Y VIVA ESPAÑA



Actuación de Joan [Chuan] Monleon interpretando "Horchatera valenciana" en el Mercado de Colón de Valencia; la actuación fue emitida por Televisión Española, en el programa especial que realizara en 1994 con motivo de la fiesta de las Fallas.

Fuente: En el Twitter de Ignacio, ¿dónde sino?

8.3.12

¿NOS TOMAN POR IMBÉCILES?

Definitivamente sí, nos toman por imbéciles.

No saben con qué cosas fantasear para justificar algunas enfermedades mentales. Por ejemplo la culpa de la enfermedad mental de ser un maricón la tienen las abejas. Sí, sí, las abejas, esos pobres insectos que tantas satisfacciones culinarias nos dan con su rica miel.

Y si cuela, cuela, aunque la tasa de cretinos aumente cada día.

3.6.11

GAZPACHO

No se me ocurre otra forma de ayudar a nuestros agricultores a quienes los alemanes les han arruinado los pepinos que poner aquí la receta del gazpacho. Hay muchas formas y variantes para hacerlo, una de ellas podría ser ésta:


Ingredientes para 4 personas

6 tomates maduros grandes y carnosos
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
1 pepino ó 2
1 corazón de cebolla grande, 1 diente de ajo (opcional)
2 rebanadas de pan del día anterior
sal, aceite de oliva virgen extra, vinagre

Tiempo de realización 20 minutos (si te ayudan se tarda menos)

Preparación

1. Poner a remojo las rebanadas de pan. Se colocan en un cuenco con agua hasta cubrirlas, añadiéndoles un poco de sal y aceite. Se reservan.

2. Pelar y trocear los tomates, los pimientos, el pepino, la cebolla y el ajo. A los pimientos se les quita las semillas. Mezcle todos los ingredientes.

3. En la batidora eléctrica, coloque la mezcla de ingredientes (en una tanda o en varias tandas), añada un poco de agua y triture hasta conseguir una crema. Se añade el pan con el agua, el vinagre y se bate nuevamente hasta conseguir que todo esté bien triturado y emulsionado.

4. Añadir agua fría y mezclar bien. Comprobar el punto de sal y vinagre.

5. Pasarlo por un colador chino o un pasapurés, para eliminar la piel de pimiento. Al haberlos triturado con piel, (es muy difícil pelarlos en crudo, sin llevarse la mitad del pimiento), ésta queda flotando y es muy desagradable al paladar.

6 . Añadir más agua si fuera necesario, tiene que quedar una textura de crema líquida. Introducirlo en la nevera hasta conseguir la temperatura deseada y en el momento de servir rociar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, que mezclaremos con una cuchara de madera.


(Angela Merkel, jódete y baila que vosotros los alemanes no sabeis lo que es comer gazpacho ni comer bien como Dios manda. ¡¡ Vivan los pepinos españoles, viva España !!)