Notas:

13.3.13

LA LEYENDA ANTIESPAÑOLA

Los caracteres que ofrece la leyenda antiespañola en nuestros días son curiosos y dignos de estudio. No han cambiado a pesar del transcurso del tiempo. Se fundan hoy, lo mismo que ayer, lo mismo que siempre, en dos elementos principales: la omisión y la exageración. Entendámonos; omisión de lo que puede favorecernos y exageración de cuanto puede perjudicarnos. La prueba es fácil. En la mayoría de los libros extranjeros que tratan de literatura, de arte, de filosofía, de ciencias económicas, de legislación o de cualquier otra materia, rara vez se ve mencionado el nombre de España o reseñada su actividad, a no ser para ponerla como ejemplo de atraso, para decir que su fanatismo religioso le impidió pensar, o para aludir a su afición por los espectáculos crueles, cosa nada extraña, aseguran, en quienes en otro tiempo se solazaron con las hogueras de la Inquisición. Tan cierto es esto, que en las obras más famosas que han visto la luz pública en Europa acerca de arte, de literatura y de ciencia, obras enciclopédicas y magistrales, la labor de España se reseña a la ligera, y mientras se consagran sendos capítulos al arte, a la literatura y a la ciencia en Alemania,en Inglaterra, en Francia y en Italia, España suele ir incluida en la rúbrica de "varios". Eso, si en los breves párrafos dedicados a sus escritores y a sus artistas no se la execra por intolerante y no se afirma que nada hizo en el mundo como no fuera imponer sus creencias a la fuerza y explotar a quienes por medio de la fuerza sometía.

La leyenda negra. Estudios acerca del concepto de España en el extranjero.
Julian Juderías.

2 comentarios:

Ignacio dijo...

¿Como te preocupas de estas fruslerías el día que nuestro lider, el gran Pepiño el de los palotes, está siendo ajusticiado injustamente?


Es que no tienes corazón.

ZP Nunca Mais dijo...

Callla, calla, no me hables de este asunto que se me parte el corazón.
Si en esta España nuestra hubiera justicia a Pepiño el de los Palotes ya lo hubiesemos nombrado Rey de España hace mucho tiempo, pero aquí la justicia brilla por su Borbon.