En su simplicidad algunos creen que cambiandole el nombre a una cosa o bien deja de ser lo que era, o bien desaparece. A lo blanco le llamamos ahora negro, pero sigue siendo blanco y al día le llamamos noche, pero sigue siendo de día. Es la táctica de los vendedores de crecepelo, del vendedor de la mula ciega y de los políticos de España.
Si de partidos hablamos, la torpeza y el desconocimiento de la mayoría les lleva a pensar que si le cambian el nombre al pp, al psoe, o a iu, por el de "ciudadanos" o "upyd" ya han logrado algún cambio. Nada más lejos de la realidad.
A los partidos políticos ya les pueden poner el nombre que quieran, según la imaginación de cada cual, pero seguirán siendo la realidad que son, porque el problema no son tanto los partidos en sí, sino las personas. ¿O algún ingenuo cree que si desaparecen pp o psoe porque ya nadie les vota y resulta que ahora o en un futuro se pone de moda votar a "ciudadanos" o a "upyd" éstos van actuar de forma distinta a lo que ahora vemos y conocemos de los políticos?.
Lo que tiene que cambiar es la mentalidad de la mayoría de las personas, mentalidad que nadie está dispuesto a cambiar y de la que se amamantan y ceban TODOS LOS PARTIDOS. Salvo que creamos que los partidos políticos son unas estructuras de otro planeta y que están compuestos por seres extraterrestres que nada tienen que ver con nosotros ni con nuestros vecinos.
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