Los españoles quieren más Estado y menos mercado.
Es una realidad para la cual tampoco hacen falta estudios o analisis demasiado sesudos. A los españoles nos va la "marcha" estatista", es decir, tener la cabeza bajo los pies del estado. Entregamos nuestras vidas y haciendas al estado y convertimos esa entrega en un derecho subjetivo, hasta el punto de exigirle que se haga cargo de aspectos tan propios de cada uno como la libertad individual, la dignidad, la moralidad o la felicidad. Si el estado no vigila nuestra libertad, nos sentimos amenazados, si no cuida nuestra dignidad creemos no ser personas, si no vela por nuestra moralidad estamos desnortados y si no supervisa nuestra felicidad le pedimos a hacienda o a la policía que "vigile" más.
En eso nos hemos convertido en un simple y vulgar rebaño de mansos y dóciles borregos, en un país de retrasados mentales que necesitan ser guiados y conducidos por la vida sin otra aspiración que llenar la barriga con el pienso o la hierba del prado que nos ponen para comer. Las calles de nuestras ciudades se llenan cada día de algarabias pidiendo al estado más control, más mano dura. En España no hay más que eso, no busqueis otra cosa porque no la encontrareis. Han sustituido al Dios cristiano por el dios estatal. La España tradicional y milenaria, la cristiana, la que cada uno de nosotros llevabamos en nuestros genes y que nos ha conformado durante más de dos mil años ha desaparecido, ahora toca idolatrar y venerar al estado, a sus instituciones y a sus servidores. Todo lo que signifique estado es bueno, todo lo que no guarde relación con el estado es malo.
Los españoles estaban contentos con Franco no porque el Caudillo fuese fascista, dictador o militar sino porque tenía una idea estatista de España lo cual nos venía muy bien a todos después de la guerra civil. Con esa misma idea de estado los socialistas o los comunistas también han permanecido en el poder varias décadas en Rusia, Alemania, Cuba y otros. Ahora los españoles siguen contentos con el estado de derecho porque seguimos con la misma cantinela estatista y socialista, todo sale del estado y todo vuelve al estado. El estado lo es todo y todo es del estado. Fuera del estado no existe nada, dentro del estado está todo.
Las ideologías políticas existentes en España son estatistas y de izquierdas, no existe la derecha o la izquierda en sentido propio. Hasta los más anti estatistas y críticos con la idea del estado como son los anarquistas han terminado por claudicar exigiendo al estado que actue y tome medidas ante los problemas; no obstante la primera mujer que ocupó un ministerio en España fue anarquista. Manda cojones, qué grandes servidores del estado han salido de las filas anarquistas.
Queda claro pues que a los españoles les resulta indiferente si quien gobierna es un militar o un demócrata de los de "toda la vida", les trae al pairo si esto es una república, una monarquía o una república monárquica o quizás una monarquía republicana, les importa un carajo si es un grupo terrorista o una logia masónica, lo único que cuenta es que les pongan cada día el forraje en el plato y de lo demás que se ocupe el estado, cualquier estado.









2 comentarios:
Sigamos en las trincheras.
Nos tienen rodeados, pero ahí estamos.
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