Notas:

27.1.14

URIARTE, EL REPRESENTANTE EMÉRITO DEL DIABLO EN LA TIERRA

No es suficiente con que tengamos que estar soportando los latrocinios de esta banda de delincuentes políticos y sindicales. No es bastante la soberbia con la que nos atormentan un día sí y otro también esta secta de esbirros asamantecas. No hemos oido ya suficientes memeces y disparates con las que quieren hacernos comulgar con ruedas de molino.

Por lo visto nada de eso nos ha revuelto demasiado el estómago, echábamos de menos a ese cuervo con sotana llamado Uriarte pidiendo al (des) gobierno que sea "dulce" con eta. Lo ha dicho en un acto en el que le entregaron el "premio" del odiador vascuence Sabino Arana, el cual ha recogido, supongo que con orgullo. A este sinvergüenza no le ha bastado con que Rariano haya puesto en la calle a 60 criminales y violadores, además quiere que el asunto sea "dulce". Y amargo y doloroso para los familiares de las víctimas.

Aunque bien mirado tampoco nos tendriamos que sorprender demasiado por lo que diga o deje de decir este pájaro, teniendo en cuenta que eta nació en el seno del seminario de la iglesia católica, lo cual ya es rizar el rizo de la paranoia y de la esquizofrenía. Cosas del diablo, supongo.

¡¡ Cuánta falta le hace a Uriarte que le coloquen un San Benito !!

1 comentario:

Herejes sin Fronteras dijo...

La Iglesia del Nazareno
no siempre ha seguido fiel
las enseñanzas de aquel
y se ha enmerdado en el cieno.
Este obispo tan obsceno,
amigo de terroristas,
afecto a nacionalistas,
y que niega los consuelos
a las víctimas en duelo,
resulta que ahora equidista.

Monseñor, si usted insiste
en pedir con desatino
el perdón al asesino,
será un apóstol muy triste.
Si su pastoral consiste
en que victimas sencillas
pongan la otra mejilla
ante asesinos feroces
todos pedirán a voces
que no perdone Castilla.

Y como es usted un pastor
de muy cristianas ovejas,
le diré que es ya muy vieja
la trampa del mediador.
Que a nuestro amado Señor,
en quien sin honor te escudas
una mente concienzuda
traicionó y llevó a la muerte
y el mediador de esa suerte
fue un traidor llamado Judas.